Protege a toda la familia y solicita la higienización de tu edificio.

Ante la evolución de las necesidades de la gente, desde marzo de 2020 hemos implantado nuestra gama de servicios de desinfección con el fin de garantizar la máxima protección y seguridad al mayor número de personas.

Al programar trabajos de higienización periódicos de las zonas comunes del edificio, podrás disfrutar con más tranquilidad de los espacios compartidos con tus vecinos.

Con el trabajo de higienización, eliminamos la mayor cantidad de microorganismos, como las bacterias, los virus o los hongos, del edificio. Es fundamental realizar el servicio de desinfección, un servicio que consiste en matar, inactivar o eliminar estos organismos para controlar el riesgo de contaminación o infección. Esto se hace mediante la aplicación de agentes desinfectantes, químicos o físicos, que reducen la carga microbiológica presente en los objetos y superficies, destruyéndola o inactivándola. Antes de la desinfección, siempre realizamos un servicio de limpieza con el fin de eliminar todos los residuos de suciedad que puedan reducir su eficacia. 

El ciclo elegido es un ciclo de limpieza y desinfección higienizante mediante nebulizadores para todas las superficies a tratar. Trabajamos en todas las áreas comunes de su edificio:

  • Vestíbulo
  • Suelos de las escaleras
  • Pasamanos de las escaleras.
  • Ascensor: suelo y paredes.
  • Manillares de las puertas de todas las viviendas y sótanos
  • Manillares de las puertas peatonales, si las hubiese.

Haz clic aquí para solicitar un presupuesto gratis y sin compromiso para un trabajo de higienización.

CORONAVIRUS Y DESINFECCIÓN: LOS PRINCIPALES LUGARES CON RIESGO DE CONTAGIO

Si una persona es positiva en covid-19 (una vez haya dado positivo), está obligada a quedarse en casa y evitar cualquier tipo de contacto con los demás, excepto en casos concretos.

Seguramente, antes del diagnóstico, cualquier persona positiva habrá continuado con su vida y habrá frecuentado el edificio y los espacios comunes.

Habrá estado entonces en contacto con ascensores, pasamanos de escaleras, buzones, manillares de puertas y portales.

Por tanto, todas estas superficies pueden haberse convertido en un posible vehículo de contagio.

Y se puede eliminar ese riesgo de contagio si se programan higienizaciones periódicas.

FAQ: preguntas frecuentes

Para conseguir una buena higienización ambiental, es necesario seguir otros pasos complementarios y que no sustituyen al proceso.

Los términos «limpieza» , «desinfección» e «higienización» se utilizan con mucha frecuencia para hablar del mismo proceso de esterilización de un ambiente. Pero, en realidad, estos tres conceptos indican procesos dentro del sector sanitario totalmente diferentes entre sí, aunque son complementarios.

LIMPIEZA

El término «limpieza» se entiende como la práctica destinada a eliminar la suciedad visible, como las manchas, el polvo, los residuos y los malos olores de un espacio. Este proceso hace que un ambiente sea diferente a nivel estético a como lo era antes de limpiarse.

La limpieza se realiza siempre que sea necesario despejar el lugar de los residuos acumulados, limpiar los suelos de las marcas de suciedad del exterior o quitar el polvo que se ha depositado en las superficies.

DESINFECCIÓN

Este es el siguiente paso después de la limpieza. No se puede proceder a la desinfección de un ambiente si primero no lo hemos limpiado a fondo.

La desinfección se realiza mediante la aplicación de desinfectantes en un área específica cumpliendo la dosis y la normativa sanitaria para proteger la salud de las personas y respetar el medio ambiente.

HIGIENIZACIÓN AMBIENTAL

La higienización ambiental es un proceso aún más completo que la desinfección. A menudo, estos procedimientos van de la mano y se llevan a cabo de manera simultánea para así garantizar una profunda salubridad del aire y de las superficies.

Una higienización ambiental correcta tiene la función de restaurar la carga microbiana dentro de los estándares de higiene óptimos y preestablecidos.

Es un proceso destinado a eliminar las bacterias y agentes contaminantes, incluidos los patógenos, que son imposibles de eliminar con la limpieza normal de una estancia.

Las intervenciones destinadas a restablecer un microclima adecuado, como la temperatura, la humedad y la ventilación, también forman parte de las prácticas de higienización ambiental.